BUENOS AIRES.- Los restos de las 22 víctimas del accidente del avión de la empresa Sol, divididos en 20 bolsas, comenzaron a ser analizados hoy en la Morgue Judicial de la ciudad de Buenos Aires para establecer sus identidades, mientras el juez federal de Bariloche Leónidas Moldes avanza en la investigación de la tragedia.
Los familiares se efectuaron extracciones de sangre con el fin de sacar su ADN. "Es que los cuerpos quedaron irreconocibles y se debe cotejar el ADN para identificarlos, un proceso que demandará al menos un mes", informó una fuente. Por su parte, Moldes todavía no levantó el cerco perimetral en torno al lugar en el que se precipitó el avión, en el paraje de Prahuaniyeu, en el centro de Río Negro. Según allegados a la causa, es probable que lo haga mañana, cuando los peritos finalicen con la recolección de las partes esparcidas.
El juez manifestó que ordenó secuestrar toda la documentación que ilustra las condiciones y las circunstancias del siniestro, y agregó que en esa recopilación se incluyen los antecedentes del avión y del vuelo. También solicitó que los familiares le informen su relación con las víctimas y les pidió que le remitan documentación que acredite su vínculo.
El viceministro de Salud, Eduardo Bustos Villar, señaló: "uno de los momentos más traumáticos es el reconocimiento de los restos, por lo cual pedimos especial respeto por el resguardo a la intimidad y tratar de no vulnerar el derecho de las personas que están atravesando esta situación de extremo dolor". Por su parte, el vicepresidente de Sol Líneas Aéreas, Juan Nyffenegger, reiteró que el avión estaba en condiciones de volar y descartó la existencia irregularidades en las condiciones de trabajo de los empleados. (Télam)